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VIVIENDA ANTIGUA RESTAURADA

El proyecto consistió en la reforma de una vivienda de casi 100 años de antigüedad.

Nos encontramos con una casa en la que hacía tiempo que no vivía nadie y estaba en muy mal estado.

Uno de los condicionantes fue que no se podía modificar la composición de fachada al pertenecer a un conjunto de viviendas todas del mismo estilo y de interés patrimonial.

Esto fue un reto de cara a la distribución y ejecución de la obra.

Los clientes son un matrimonio con dos hijos pequeños. Para la distribución de ambientes, en función de sus necesidades, se plantearon las plantas de la siguiente manera:

  • Planta baja: salón-comedor, cocina amplia y baño de cortesía.
  • Intermedia: despacho, aseo y zona de estudio y juego para las niñas.
  • Primera planta: dos habitaciones, habitación principal con baño y vestidor, baño para compartir, lavadero-plancha.
En la parte trasera de la vivienda había un almacén que se derrumbó para transformarlo en un patio con un porche, al que incorporamos una barbacoa y una zona de lavado para usarlo gran parte del año como comedor exterior

 

Realizamos un trabajo de asesoramiento integral, cubriendo todos los aspectos del proyecto. Desde realizar los planos de la nueva distribución, planos de detalle de muebles a medida, distribución de mobiliario de cocina, asesoramiento en materiales, climatización, pintura, pavimento, revestimientos, iluminación, mobiliario, cortinas, etc… hasta las visitas de obra cuando eran necesarias.

En cuanto a la estructura de la vivienda, nos encontramos con más de un problema. La fachada de la planta baja era de ladrillo cara vista, deshecho por la humedad.

La intervención consistió en aguantar la fachada de la planta primera y derrumbar la pared de la planta baja y sustituirla por una nueva con ladrillo nuevo semejante al original. 

 

En la fachada posterior se tuvieron que hacer refuerzos para sostener una terraza existente en la primera planta, para evitar que se derrumbara.

El propietario tuvo un papel muy importante en cuanto a su participación día a día en el control de los industriales, por su disponibilidad, y esto ayudó a la agilidad en la ejecución del proyecto.

El trato entre el constructor y el cliente fue muy importante por su implicación, buena comunicación y confianza en el momento de tomar decisiones, cosa que facilitaba el superar las complicaciones que iban surgiendo en la medida que avanzaba la obra.

El resultado: los clientes han mejorado su calidad de vida al pasar de un pequeño piso a esta casa. ¡Están encantados!

 



>> Puedes ver otras imágenes del proyecto haciendo clic en las miniaturas.