La paleta de colores elegida para la reforma se basó en tonos claros y neutros, que reflejan la luz y amplían visualmente los espacios. Se utilizó una combinación de materiales naturales y modernos, como la madera y el vidrio, para mantener el equilibrio entre lo antiguo y lo nuevo. Los acabados de alta calidad y los detalles cuidadosamente seleccionados aportaron un toque de elegancia y sofisticación a la vivienda.
Además, se prestó especial atención a la eficiencia energética. La instalación de sistemas de iluminación LED y la mejora del aislamiento térmico fueron pasos clave para reducir el consumo de energía y aumentar el confort de los habitantes.